Un vuelo de American Airlines con destino a Dallas tuvo que hacer un aterrizaje de emergencia en Nashville, Tennesse, cuando varios pasajeros señalaron la presencia de un olor sulfuroso. En lugar de pensar que viajaban con un tipo tan cochino como idiota, debieron achacarlo en seguida a un ataque terrorista.

Un ataque terrorista organizado por el Coyote de los dibujos animados, porque otra cosa… También podría ser el inicio de la famosa parodia de la serie de televisión de unas personas que sufren un aterrizaje forzoso en una isla desierta: Peídos.

El avión tuvo que aterrizar para un registro completo del aparato, tripulación y pasajeros. Una mujer admitió entonces que había encendido una cerilla para ocultar cierto “olor corporal”. Finalmente el avión retomó su ruta, pero, aunque no se le ha culpado del incidente, a la mujer no se le permitió volver a subirse al aparato.

Son unos rencorosos: hubiera sido peor que el avión hubiera tenido que aterrizar porque hubieran olido “otra cosa” y lo hubieran achacado también a una acción terrorista.