Con el culo… no como el culo. Idoia sabe hacer pan muy bien, es una panadera que disfruta con su trabajo. Quizás demasiado. La excita demasiado el tacto de la harina. Le encanta embadurnarse con ella, rozarse con la masa y meterse hasta el fondo el rodillo de amasar. No sé si el pan será comestible, o si tendrá un ligero sabor a sexo; lo que sí sé, es que si tuviera una panadería, la contrataba fijo.