Parece tan modosita; con su camisa a cuadros y su falda larga, detrás de esos ojos de angel. Sobre el sofá dorado, deja ver sus bragas altas. Parece que no a roto un plato; hasta que comienza a desnudarse y deja aparecer sus piercings en los pezones, sus tatuajes… es entonces cuando sus ojos de angel se transforman en el de malvada diablilla, detrás de una pícara y morbosa sonrisa.