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Masturbándose en la ducha

Hoy os voy a contar como me suelo masturbar en la ducha

Hoy os voy a contar como me suelo masturbar en la ducha, sobre todo para que otras chicas también lo hagan y disfruten en condiciones. Hablando con amigas me he dado cuenta que se están perdiendo una de las mejores cosas y seguro que a los chicos también os gusta que os lo cuente, aunque sea solo por morbo.

Lo primero que hago una vez estoy desnuda dentro de la ducha, es poner el agua tibia y mojarme entera, dejando un ratito que el agua salga por mi cuello y se escurra por él hacia el suelo. Con una mano sujeto la ducha y con la otra me voy acariciando yo sola. El cuello, el escote, las piernas, los muslos. Todo acompañado del agua mientras escurre.

Me abrazo los pechos y los sujeto con uno de mis antebrazos mientras me echo agua con la otra mano. Cuando tengo el escote bien lleno de agua, dejo que caiga y vuelvo a repetirlo. Me encanta la sensación del agua en la fina piel de mi escote. Lo siguiente que hago es acercar mucho la alcachofa de la ducha a una de mis tetas y lentamente voy alejándola, haciendo que los chorritos me vayan haciendo cosquillas alrededor del pezón y por el pecho. Cuando lo haces bien, se siente un cosquilleo que hace que tarde nada en ponerse el pezón durito. Me lo pellizco y me lo acerco a la boca para chupármelo. Me manoseo un poco más los dos pechos y llevo el chorro de la ducha a mi entrepierna. Me voy echando agüita por la raja, por el clítoris y así se escurre. Un escalofrío recorre mi cuerpo y se me ponen los dos pezones duros… duros. Ahí me pongo contra los azulejos y los rayo con los pezones. Me muevo para los lados mientras me vuelvo a apuntar con el chorrito al escote. De ahí paso a echarme agua por el cuello y la espalda. Con manejo y sacando un poquito el culete, hago que el chorrito de agua me de por los riñones y se escurra todo por entre los glúteos.

Al rato, me pongo contra la pared apoyando el culo. Al contraste del frío del azulejo se me pone la piel de gallina y hace que me salte el clítoris para fuera. Con la espalda apoyada en la pared, levanto una de las piernas, suele ser la izquierda por la posición y apoyo casi al límite los dedillos de los pies en la jabonera. Me coloco bien para no caerme, y comienza el festival.

Con una mano me coloco el chorro para el coño y con la otra me voy manoseando las tetas. Juego con mis pezones y a la vez el chorro de la ducha lo muevo un poco para que me de como un masaje. A medida que me caliento cambio los pezones por mi clítoris, ya que con las piernas abiertas es más sencillo. Mientras siguen los chorritos, me doy placer con los dedos, haciendo círculos alrededor del clítoris y dándome palmaditas en el coño. Según me pongo caliente, voy dejando los dedos y me centro en los chorritos. Me lo acerco, me lo alejo, me doy más por el agujero, por los labios… Cuando me empiezan las contracciones, cambio de postura porque alguna vez con los espasmos se me ha resbalado el pie y me he caído. Así que me siento en el suelo y en ese momento paso al chorro gordo de agua en lugar de la alcachofa. Pongo mi coño justo donde cae el chorro. La sensación es una mezcla entre cuando me hacen un buen sexo oral y usar un vibrador. Es rara, a la vez que de ahí a tener un buen orgasmo, pasan más de 2 minutos. Me tiembla todo y mi respiración se agita igual que si estuviera montada en una polla follándola duro.
Pasado ese primer orgasmo, me pongo de cuclillas en la ducha y vuelvo a usar la alcachofa. Separo las rodillas todo lo que puedo y con el chorro apuntando al cielo, me lo paso por el coño y parte del culo. Lo muevo de un sitio a otro a la vez que me lo acerco y me lo alejo. Así hasta que termino pisando la alcachofa con uno de los pies para sujetarla y me hago un dedo. Me doy un par de veces en el clítoris y para dentro. Primero poco y despacito porque con el agua no está muy lubricado y rasca, pero notar los chorrillos me pone a mil. Es como si estuvieran lamiéndome el culo y el coño. Después de que el coño se haya acomodado al primer dedo, me meto otro más.

Ya con dos dedos, me follo a mi misma, me los meto y me los saco rápido. Aquí depende de lo caliente que esté y de cuanto tiempo lleve sin sexo, estoy más tiempo o menos con los dedos. En cualquiera de los casos, el siguiente paso es coger el bote de champú y con un poco de maña metérmelo por el coño. Lo apoyo en el suelo y así voy bajando según noto que me va entrando. Entre eso, y el agua, es una sensación super placentera. Voy botando como si cabalgara una polla y así hasta que me corro…

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Escrito por Toulouse

Creador del blog de las Experiencias Toulouse...un rincón donde acumular conocimientos y sabidurías sobre el mundo del sexo y que te recomendamos encarecidamente... no te lo puedes perder...

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