Con vosotros, Andrea Amanatildes, una mujer de 38 años detenida por tráfico de estupefacientes… Después de negar su délito, la acusada fue llevada a una celda con vídeo-vigilancia, y fue allí donde de repente, se le rompió el preservativo con 256 pastillas, que llevaba metido en el coño… En cuanto la tía se da cuenta de que se le ha roto el “dispositivo intrauterino“, se mete la mano bajo el pantalón y se saca corriendo todo el “material” que llevaba dentro (imaginaros el “pedo” que se podría haber pillado la amiga, o algo mucho peor, si no se da cuenta de que se le ha roto el envoltorio, y las pastillas empiezan a disolverse dentro de su vagina…). Lógicamente, el alijo, tras caerle por la pernera, terminó todo desperdigado por el suelo de la celda… Muy bueno el intento de esconder las pastillas de la “camella” dándoles pataditas, y la excusa que pone a los policías cuando entran en la celda, del tipo: “Juro que eso no es mío, ya estaba ahí cuando llegué…